En cuanto al trabajo de grupo, nos decantamos por la Adopción y el Acogimiento ya que cada una de nosotras había tenido algún contacto con este tema, bien en cursos de formación o bien a través de experiencias tanto personales como cercanas (por ejemplo por vecinos que adoptan).
Nada más empezar no sabíamos por donde "meter mano" al tema, pero pronto nos organizamos. Nos asignamos un tipo de información cada una, de manera que en las reuniones vamos viendo lo que lleva realizado cada una y ponemos en común dudas y explicamos al resto lo que hemos descubierto. Lo que más nos ha costado encontrar ha sido la legislación sobre el acogimiento, además de la intervención por parte de los educadores sociales en centros dedicados a esto, ya que en la mayoría hay trabajadores sociales y psicólogos.
Nos hemos centrando en la labor que realiza la asociación andaluza de ayuda a la adopción y a la infancia LLAR, en Sevilla, la cual tiene como objetivos el asesoramiento de las familias adoptivas, la información y orientación a la comunidad educativa y el apoyo a la infancia en sus lugares de origen. Concertamos una entrevista con la asociación LLAR. Nuestro objetivo era conocer la labor de los profesionales, centrados en la adopción y el acogimiento, para poder realizar la parte práctica de nuestro trabajo. Nada más llegar la sensación fue muy agradable. La coordinadora, encargada de atendernos nos informó de la labor que allí se realizaba, centrada en la información, la formación y la evaluación. Esto se realiza a través de la sensibilización de los padres, es decir, de hacerles tomar conciencia de lo que implica tener un hijo adoptado. Además realizan charlas informativas en los colegios y desarrollan cursos de formación.
Tras finalizar el trabajo tuvimos una tutoría con José, para ver si el trabajo estaba bien encaminado.
Al fin el 18 de Enero expusimos el trabajo.
El origen de acogimiento familiar es el siguiente:
v El Reglamento de la inclusa de Madrid (s.XVIII) que ya contemplaba la acogida de niños en pueblos cercanos a la capital.
v Nodrizas que se encargaban de los niños hasta los 7 años.
v Figura del prohijamiento (Ley de Beneficencia, 1822).
v En España (Caparrós y Jiménez-Aybar, 2001): apunta que “no hay un antecedente del acogimiento familiar como tal”.
v Inicio y desarrollo del acogimiento familiar con:
-Inicio: Ley 21/1987 de 11 de noviembre, de reforma del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de Adopción y Otras reformas de Protección de Menores (cambio social relevante en el trato con los acogidos).
-Inclusas y hospicios (s. XVII).
-Franquismo: Patronato de protección de menores, Auxilio Social, obras benéficas de las diputaciones.
v La colocación familiar, como antecedente más próximo al acogimiento familiar:
- Regulado durante la Guerra Civil
- Orden del 1 de abril de 1937
- Proceso de actuación: se privaba a los padres del derecho a la guarda y custodia y el niño era entregado a la Junta de Protección de menores. Se destinaba a familias “completas”.
- Creación del MACI (Movimiento de Atención a Cierta Infancia): en Cataluña en 1975.
- Tribunales Tutelares de Menores: MACI seleccionaba a una familia y sacaban a los niños de las instituciones, llegando incluso a la posible adopción.
v Retraso de España en temas de acogimiento con respecto a otros países: destaca como pionero Estados Unidos con el “tren de los huérfanos”.
Los tipos de acogimiento son los siguientes:
- Simple: de breve duración y con finalidad de retorno a la familia, una vez superada la situación que originó el problema.
- Permanente: casos prolongados sin otra alternativa.
- Pre-adoptivo, el cual es el paso previo a una adopción, pero que en las investigaciones sobre acogimiento se suele obviar, ya que pertenece al ámbito de los programas de adopción.
- Administrativo, acordado por las parte ante la Administración.
- Judicial, cuando se hace necesaria la intervención del juez por un desacuerdo de los padres del menor.
- Provisional, que permite poner en acogimiento familiar a un niño de manera inmediata, aunque no exista consentimiento de los padres, mientras se resuelve el contencioso.
- Residencial, mientras se espera una decisión judicial. Actualmente, esa espera puede transcurrir en acogimiento familiar provisional, evitando de esta manera la necesidad de la estancia en hogares.
A continuación explicamos los distintos colectivos que forman parte de la adopción y el acogimiento.
v FAMILIAS ACOGEDORAS
• Se convierten en figura de apego para el menor.
• Nivel socio-económico medio-alto.
• Familias con capacidad de dar y recibir amor de forma altruista.
• Apoyo intenso de las redes sociales (familia, amigos, vecinos…)
v FAMILIAS BIOLÓGICAS
• Dificultades económicas y educativas
• Inestabilidad en las relaciones
• Elevado aislamiento social
• Estilo educativo permisivo
• Rechazo inicial a que sus hijos sean acogidos
v NIÑOS ACOGIDOS.
• Diversas edades, perfiles y características.
• Comparten las necesidades básicas: seguridad, crecimiento, supervivencia…
• Rasgos generales de estos menores (Fernández y Palacios, 2008): Edad media en torno a los 8 años (casos de urgencia antes de los 5 años), similar el número de niños y niñas adoptados, la mayoría tienen hermanos, y se intenta no separarlos, en lo posible, suelen proceder de centros de protección y problemas psicológicos y a veces, de salud.
• Estos niños tienen una familia de origen, se debe evitar un choque emocional rompiendo la relación con ellos.
• Son niños con desconfianza hacia el adulto y con sentimientos de culpa.
La adopción es una medida de protección a la infancia que pretende brindar una familia a aquellos niños y niñas que no pueden ser cuidados por sus familias de origen o padecen una situación de abandono” (García, Orozco y Vidaurrázaga, 2007).
En nuestro país existen dos tipos de adopción: nacional e internacional. Teniendo en cuenta las dificultades que se plantean actualmente en la adopción nacional, la internacional es hoy en día la opción que ofrece mayores opciones para adoptar un niño, tal y como comentamos al inicio. Cada país tiene su protocolo en cuanto a la adopción internacional.
Como conclusión, decir que la figura de la adopción internacional no se creó para solucionar los problemas de infertilidad, o de otro tipo, que sufren uno o ambos miembros de la pareja, o una persona soltera. Se elaboró pensando en dar protección y calidad de vida a los menores en situación de desamparo, desprotegidos por su familia o que malviven en los Centros de Acogida.
Los niños y niñas en adopción y en acogida tienen las mismas necesidades básicas de cuidado y cariño que el resto de los niños. Además, poseen una serie de características específicas a las que tienen que atender tanto sus familias, el centro, como sus profesores/as.
En este sentido, con este trabajo hemos pretendido mostrar y analizar la realidad de la adopción y el acogimiento, así como también qué prácticas son las más beneficiosas para estos menores. Es con ello, por lo que podemos afirmar la necesidad de una mayor sensibilización social para y con los niños adoptados y acogidos, con el fin de fomentar el respeto hacia la diversidad.
No debemos olvidar, además, que en el acogimiento y adopción si hay protección es porque ha habido adversidad. Siendo esta la que suele ocasionar las dificultades posteriores. Así como tampoco, debemos ignorar la idea de que el niño aprende desde que nace, momento en el que su displacer se convierte en un placer. El lenguaje constituye la base de ese aprendizaje y el niño necesita tener confianza en sí mismo para el aprendizaje, el cual a su vez causa frustración por el desconocimiento o la ignorancia.
En cuanto a lo que respecta a estas dos formas de protección de los menores, hemos avanzado mucho pero nos queda aún bastante por hacer, porque debemos trabajar tanto con los profesionales como con las familias, ya que existen varios sistemas implicados en la educación de los niños tales como pueden ser el sistema educativo, el familiar y el sistema de atención a la infancia y familias.
Para concluir, sería preciso destacar que hablar de la adopción y el acogimiento es complicado y difícil, ya que si no sabemos conectarnos con esos niños no podremos dar significados diferentes a sus conductas, porque como diría Enrique Rojas, “casi todo lo humano está en la infancia. Cuando esa etapa ha sido feliz, sana, llena de afecto y bien enfocada, uno sale fuerte para todo”, de esta manera debemos hacer que estos niños puedan tener un nuevo futuro y éste, en mi opinión, va muy unido a las expectativas que tengamos sobre ellos y a nuestra comprensión.


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